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Chiara convierte una ruptura en identidad, memoria y libertad en No fue real

hace 1 hora
5 min de lectura

Una ruptura puede terminar una relación, pero también puede obligarnos a descubrir quiénes somos cuando la otra persona ya no está.


Chiara habla sobre su álbum No fue real, el amor entre mujeres y la representación LGBT+ en entrevista con Ámame Trans MX.


Desde ese lugar nace No fue real, el álbum con el que Chiara transforma una experiencia sentimental en un recorrido por la pérdida, la rabia, el autoconocimiento y, finalmente, la gratitud.


A lo largo de 13 canciones, la artista reconstruye distintas etapas de una historia que marcó su vida. Sin embargo, conforme avanza el disco, la persona que ocupaba el centro de aquella relación comienza a perder protagonismo y aparece alguien mucho más importante: ella misma.


En conversación con Ámame Trans MX, Chiara habla sobre escribir desde la vulnerabilidad, establecer límites entre lo público y lo privado y plasmar con naturalidad su realidad afectiva como una mujer que ama a otras mujeres.



No fue real nace de una ruptura, pero las emociones que atraviesan el álbum fueron completamente reales. ¿Qué fue lo más difícil de aceptar de aquel final?


Creo que el disco va un poco sobre cómo lidié con una ruptura. Quizá lo más difícil fue aceptar ese final de una relación y necesitar escribir para poder sanarlo.


El disco habla precisamente de esa sanación. Está construido por etapas y cuenta una historia de principio a fin. Comienza desde la desesperación, desde ese intento de hacer que una relación funcione, y después atraviesa la tristeza y la rabia.


Al final llega la gratitud. Ya estás bien y puedes sentirte agradecida por haber vivido aquello, porque también entiendes que esa experiencia te cambió y te hizo crecer como persona. Eso es lo más importante.



Tus canciones parten de experiencias personales que después terminan llegando a miles de personas. ¿Cómo decides qué parte de tu historia compartir y cuál conservar únicamente para ti?


Creo que eso sucede con todo lo que vivimos. Siempre existen partes que nos guardamos para nosotros.


Hay cosas que nunca voy a contar porque pertenecen a mi memoria, a mi vida y a las personas que he conocido. Cuando quieres escribir sobre tu vida porque es tu manera de procesar las cosas, como sucede conmigo, lo que necesitas contar termina saliendo de forma natural.


Aquello que quieres conservar para ti ni siquiera te surge escribirlo.

Siento que escribí lo que necesitaba sanar, desahogar y también soltar. Soy una persona que escribe para dejar las cosas ahí, en el mundo, y poder seguir adelante.


Evidentemente hay momentos en los que piensas: “No sé si debería estar escribiendo esto”, pero creo que aquello que es verdaderamente íntimo nunca me va a salir escribirlo.



Chiara habla sobre su álbum No fue real, el amor entre mujeres y la representación LGBT+ en entrevista con Ámame Trans MX.


Más allá de una relación, el álbum también retrata tu propio crecimiento. ¿Quién era Chiara cuando comenzó esta historia y quién es después de terminar el disco?


Creo que todas las versiones de mí siempre van a permanecer conmigo.

Lo que hizo No fue real fue ayudarme a crecer.


Siento que maduré junto con el disco y que

forma parte de mí. Eso ocurre con los proyectos, pero también con todo lo que nos pasa en la vida.


Hubo un antes y un después de esta historia, no solamente por el disco, sino por todo lo que viví. Es un crecimiento que también corresponde a la edad que tengo.


Incluso dentro de los 43 minutos que dura el álbum existe una diferencia muy grande entre la Chiara de las primeras canciones y la de las últimas. Hay una transformación que puede escucharse dentro del propio disco.



Después de una ruptura también podemos perder una versión de nosotros mismos.

¿Qué canciones representan mejor el momento en el que comenzaste a reencontrarte contigo?


Creo que No fue real, en general, habla de mí. Evidentemente parte de una ruptura y de una relación, pero realmente cuenta cómo procesé esa experiencia y cómo fui creciendo.


Si tuviera que elegir, diría que “Lo siento por ser yo” representa ese momento de entender que siempre voy a ser yo y que no voy a permitir que nada ni nadie me cambie.


También está “Calle Luna”, que me parece bonita porque muestra cierto arrepentimiento sobre cómo dejamos que las cosas llegaran hasta determinado punto. Es mirar atrás y preguntarte cómo permitimos convertirnos en esas personas cuando al principio éramos dos personas felices de estar juntas.


Creo que esas canciones reflejan especialmente el crecimiento personal y también la pérdida de cierta ingenuidad.



Chiara habla sobre su álbum No fue real, el amor entre mujeres y la representación LGBT+ en entrevista con Ámame Trans MX.


En Ámame Trans MX hablamos constantemente de representación y diversidad. Tú escribes con naturalidad sobre tu realidad y sobre amar a otras mujeres. ¿Qué significa saber que personas LGBT+ pueden reconocerse en tus canciones?


Me hace muchísima ilusión porque yo simplemente intento ser natural en mis canciones y hablar con naturalidad sobre mi vida.


Escribo sobre lo que vivo y, a nivel romántico, mi realidad son las mujeres. Entonces escribo sobre ello.

Saber que hablar desde mi realidad puede hacer que otras personas se sientan identificadas o más tranquilas con su propia identidad me hace muy feliz.


Al final, simplemente se trata de normalizar.



Esa naturalidad también puede convertirse en representación para alguien que todavía tiene miedo de vivir abiertamente lo que siente. ¿Te gustaría que tu música pudiera acompañar a esas personas?


Creo que precisamente lo bonito está en poder hablar de nuestra realidad sin tener que convertirla siempre en algo extraordinario. Si alguien puede escuchar una canción, reconocerse en ella y sentirse más tranquilo con quién es o con lo que siente, para mí es algo muy bonito.


Al final escribo desde mi experiencia y desde lo que vivo.



Imagina que dentro de diez o quince años vuelves a escuchar estas canciones. ¿Qué crees que pensarás de la Chiara de 21 años que decidió dejar esta historia guardada en un disco?


Creo que muchísimas cosas. Escuchar dentro de diez años un disco que escribiste con 21 seguramente será pensar: “Guau, qué transformación”.


Sobre todo porque habla de una primera ruptura, de una primera relación y de esas relaciones en las que todavía no sabes muy bien cómo gestionar las cosas porque, de alguna manera, aún estás aprendiendo a amar.


Todo lo que viví alrededor de No fue real, tanto la historia como la creación del disco, me dejó aprendizajes muy importantes para mi vida.


Hay cosas que sé que nunca volvería a repetir y otras que repetiría mil veces.

Por eso no me arrepiento de haber escrito No fue real ni de haber contado mi historia. Me parece una manera preciosa de inmortalizar algo que viví, que me pasó, que me cambió y que me hizo crecer.


Ahora tengo ese recuerdo para siempre. Puedo regresar a él cuando lo necesite y recordar quién era, cómo me sentía y cómo entendía las cosas en determinada época.


Creo que No fue real terminará siendo una especie de máquina del tiempo, una cajita que podré abrir dentro de tres, cinco, diez o quince años.


¿qué mensaje dejarías a quienes estén atravesando una ruptura, descubriendo quiénes son o aprendiendo a vivir sus emociones sin esconderlas?


Que no tengan miedo de sentir todo lo que necesiten sentir y que tampoco tengan miedo de exteriorizarlo cuando lo necesiten. Hay momentos en los que simplemente necesitas sacar las cosas y desahogarte.










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