
Xel e Iván de la Rioja presentan No te puedes ir en entrevista para Amame Trans Mx
- Diego L
- hace 24 horas
- 3 min de lectura
Xel e Iván de la Rioja vuelven a encontrarse musicalmente con “No te puedes ir”, una canción que utiliza el bolero como punto de partida para explorar emociones que aparecen cuando una relación termina: el apego, el rencor, la obsesión, la frustración y la dificultad de dejar ir.

En entrevista para Ámame Trans MX, los artistas hablaron sobre el proceso creativo detrás del sencillo, la evolución de su colaboración y la posibilidad de utilizar la música como un espacio para expresar sentimientos que muchas veces preferimos guardar.
“No te puedes ir” aborda sentimientos bastante crudos después de una separación.
¿Qué tan difícil fue convertir experiencias tan íntimas en una canción que ahora puede escuchar cualquier persona?
Sí existe esa sensación porque parte de emociones muy personales y de cosas que quizá normalmente no dirías abiertamente. Cuando escribes una canción puedes permitirte sacar sentimientos que incluso pueden resultar incómodos.
Al final decidimos compartirla porque justamente ahí estaba lo interesante: mostrar una parte mucho menos bonita del desamor y reconocer que también existen la frustración, el enojo y esa dificultad para soltar a alguien.
El bolero está presente en la raíz del tema, pero el resultado tiene una atmósfera mucho más sombría. ¿Cómo lograron transformar un género tan tradicional sin perder su esencia?
Queríamos conservar elementos que inmediatamente te remitieran al bolero, pero sin hacer una reproducción de lo que ya conocemos. La intención fue llevarlo hacia nuestra propia identidad.
Conforme avanzó la producción aparecieron texturas más oscuras y una sensación casi cinematográfica que terminó funcionando muy bien con la historia. La letra necesitaba un ambiente que acompañara esa intensidad”.

Después de haber trabajado juntos anteriormente, ¿qué cambió en su manera de crear y qué pudieron arriesgar ahora que ya existía mayor confianza?
“La primera colaboración permitió conocernos musicalmente y entender cómo trabaja cada uno. Para esta segunda ocasión ya existía una confianza diferente y eso hizo posible arriesgarnos mucho más.
Cuando conoces mejor a la persona con la que estás creando puedes proponer cosas sin miedo y explorar lugares que quizá durante un primer encuentro no habrías intentado. Esa evolución está presente tanto en las voces como en la producción”.
Han utilizado la idea de un “bote de basura emocional” para describir la canción. ¿La música puede servir para sacar sentimientos como la ira, el rencor o la obsesión sin convertirlos en algo romántico?
“Totalmente. No todo lo que sentimos tiene que ser bonito y tampoco significa que por escribirlo estés diciendo que está bien actuar de determinada manera.
La música puede funcionar precisamente como ese espacio donde depositas emociones que necesitas sacar. Puedes sentir enojo, rencor, obsesión o frustración y reconocer que están ahí sin necesariamente romantizarlos.
Por eso surgió esta idea del “bote de basura emocional”: dejar todo ahí y transformarlo en algo creativo”.

Tu trayectoria reúne formación operística y la diversidad musical de Tijuana. ¿Cómo se reflejan esas influencias en tu interpretación y qué lado distinto de ti quisiste mostrar con este sencillo?
La formación siempre permanece, aunque estés haciendo algo completamente diferente. El canto operístico me dio herramientas relacionadas con la respiración, la colocación de la voz y, sobre todo, con la interpretación.
Pero también crecer musicalmente en Tijuana me permitió estar cerca de muchísimos sonidos y no sentir que necesariamente tenía que pertenecer a un solo género.
Con “No te puedes ir” aparece una faceta quizá más oscura y vulnerable. El bolero permite interpretar desde un lugar muy emocional y aquí la intención fue aprovechar esas herramientas sin que la técnica estuviera por encima de lo que necesitaba contar la canción.
Un bolero para las emociones que también incomodan
“No te puedes ir” representa un nuevo capítulo creativo para Xel e Iván de la Rioja, quienes encuentran en el bolero un género capaz de dialogar con sonidos contemporáneos sin abandonar su carga emocional.
La canción no intenta presentar únicamente la parte romántica o melancólica de una ruptura. Por el contrario, decide mirar de frente aquellas emociones que pueden resultar difíciles de admitir cuando una historia llega a su final.
El rencor, el apego, la frustración y la dificultad para soltar también forman parte del desamor. En esta ocasión, en lugar de esconderlos, los transforman en música.



