
Nebulossa: “Cerramos el Venenosa Tour en México con el corazón lleno de gratitud y fuego”
- Diego Loyola Mx

- 14 oct 2025
- 3 Min. de lectura
Nebulossa, el dúo español que incendió Eurovisión con el fenómeno “Zorra”, cerró su gira internacional Venenosa Tour 2025 con un concierto en el Foro Interlomas de la Ciudad de México.

Entre aplausos, emoción y libertad, Mery Bas y Mark Dasousa compartieron con Ámame Trans MX un momento íntimo para hablar de lo que viene, del poder de la autenticidad y de su conexión con Latinoamérica.
México como cierre de ciclo
Ámame Trans MX: Este concierto en el Foro Interlomas marca el final del Venenosa Tour 2025. ¿Qué emociones les provoca cerrar esta etapa en México?
Nebulossa: México es pura energía, pura emoción. No podíamos imaginar un cierre mejor. Este país nos ha recibido con una entrega que no se explica, se siente. Cerrar aquí no solo significa el fin de una gira, sino el inicio de una nueva etapa con una carga emocional muy fuerte. México nos recuerda por qué hacemos música: por conexión, por libertad y por amor al público.
De “Zorra” a “Venenosa”

Después del fenómeno que fue “Zorra” en Eurovisión, llega “Venenosa” junto a Mónica Naranjo. ¿Cómo surgió esta colaboración?
“Fue mágico. Mónica escuchó “Venenosa” y se enamoró del mensaje, de esa rebeldía elegante que tiene la canción. Unir dos generaciones del pop español no fue algo planeado, simplemente fluyó. Ella representa una era que rompió moldes, y nosotros estamos intentando hacerlo desde nuestro lugar. Cuando cantamos juntos, sentimos que dos mundos se abrazan: el pasado que abrió puertas y el presente que se atreve a empujarlas más”.
El poder de la ironía y la libertad
Su música ha sido descrita como un grito de empoderamiento, ironía y libertad. ¿Qué tan importante es mantener ese mensaje en tiempos donde todo se filtra por lo “políticamente correcto”?
“Para nosotros es vital. La ironía es un arma poderosa; nos permite decir verdades sin miedo. No queremos agradar, queremos provocar reflexión. Ser libres también es incomodar a veces. En un mundo que busca etiquetas y moldes, la verdadera revolución está en reírte de ellos y seguir siendo tú. Eso es lo que mantiene viva nuestra esencia”.
Conexión con Latinoamérica
Han recorrido gran parte de Europa, pero ahora llegan a Latinoamérica. ¿Qué han descubierto en el público latino?
“El público latino tiene una pasión que no se puede comparar. Hay algo visceral, una conexión directa entre la emoción y la piel. En Europa la gente vibra, pero en México se desbordan. Nos abrazan, nos lloran, nos cantan con el alma. Esa energía te atraviesa. Además, sentimos que hay un entendimiento profundo del mensaje de “Zorra”, porque aquí también se lucha todos los días contra los prejuicios y los estereotipo”.
La nueva era de Nebulossa
Han adelantado que su próximo álbum, previsto para 2026, marcará una nueva etapa. ¿Hacia dónde evoluciona su sonido?
“Estamos explorando territorios más oscuros, más electrónicos, pero también más humanos. Queremos hablar del deseo, del poder, de lo que duele y lo que cura. Será un disco más introspectivo, pero con la misma esencia irónica y rebelde. En Venenosa cerramos una etapa muy intensa; lo que viene es un renacer creativo con nuevas texturas sonoras”.
Eurovisión, visibilidad y autenticidad

“Zorra” se convirtió en un himno de visibilidad. ¿Cómo viven hoy ese impacto?
“Con orgullo y responsabilidad. “Zorra” nos cambió la vida, pero también cambió la forma en la que mucha gente se mira al espejo. Nos llegan mensajes de personas que nos dicen “gracias por hacerme sentir libre”, y eso no tiene precio. Ser auténtico en una industria que impone etiquetas es un acto político. No queremos ser perfectos, queremos ser reales. Y si eso inspira a alguien, entonces todo ha valido la pena”.
Cierre con propósito
Con el Venenosa Tour concluye una etapa de consagración para Nebulossa, pero lo que viene promete aún más fuerza. Su paso por México no fue solo un cierre, sino una reafirmación de que la música, cuando se hace con verdad, traspasa fronteras, idiomas y etiquetas.





