
cKovi: “Ser sensible también es una forma de resistencia”
- Diego Loyola Mx

- 2 jun
- 3 min de lectura
Con el lanzamiento de “Kora Kora”, cKovi abre la puerta a una nueva etapa artística donde la fantasía, la cultura japonesa y la exploración emocional se convierten en piezas fundamentales de su propuesta.

En conversación con Ámame Trans MX, la cantante compartió cómo surgió este proyecto, la influencia que tuvo Japón en su vida y por qué considera que la vulnerabilidad es una de las cualidades más valiosas que una persona puede conservar.
Después de presentar un proyecto tan personal como SAGA, ¿qué te impulsó a explorar un camino creativo diferente?
Siempre he disfrutado construir ideas que tienen varias capas y significados. Sin embargo, en esta nueva etapa sentí la necesidad de relajarme un poco más y conectar con aquello que realmente me apasiona. Quise permitirme jugar, experimentar y crear desde un lugar mucho más genuino, sin preocuparme tanto por las expectativas externas.
Tu nueva propuesta tiene una fuerte inspiración en el anime y la cultura japonesa. ¿Qué aspectos de ese universo te resultan tan cercanos?
Lo que más me atrae es la humanidad que existe dentro de esas historias. Aunque muchas veces hablen de mundos fantásticos o personajes extraordinarios, en el fondo siempre cuentan emociones reales. Los personajes atraviesan pérdidas, dudas, amor, miedo y esperanza. Creo que eso conecta con cualquiera.
Además, dentro de la comunidad otaku existe una sensación de libertad que me parece muy valiosa. Es un espacio donde puedes explorar distintas versiones de ti sin sentir que alguien te está juzgando.

¿Piensas que actualmente existe una necesidad colectiva de encontrar espacios donde podamos expresarnos libremente?
Sin duda. Creo que es algo que ha acompañado al ser humano desde siempre. Todos buscamos lugares donde podamos sentirnos aceptados y mostrarnos tal como somos, sin máscaras ni restricciones.
La estética de este proyecto podría hacer pensar que te conviertes en la protagonista de tu propia aventura. ¿Cómo te ves dentro de esta historia?
No me considero una heroína. Más bien me veo como una persona que sigue persiguiendo metas muy grandes y tratando de entender cuál es su propósito. Lo que sí siento es que esta etapa me muestra más fuerte, pero también más abierta emocionalmente. Ambas cosas pueden coexistir.
En una industria donde muchas veces todo se mueve por la inmediatez, tú apuestas por construir una narrativa completa alrededor de tu música. ¿Por qué es importante para ti desarrollar ese universo?
Porque siempre me han fascinado los proyectos que tienen una historia detrás. Me parece hermoso cuando una obra nace de experiencias, obsesiones, sueños y procesos personales. Hay mucho trabajo emocional detrás de cada concepto y eso le da profundidad.
También me gusta que cada persona pueda interpretar las cosas a su manera. No todo tiene que ser explicado. Hay espacio para reflexionar, pero también para simplemente disfrutar y dejarse llevar por la música.
Japón dejó de ser un sueño y terminó convirtiéndose en parte fundamental del proyecto. ¿Cómo cambió la experiencia al vivirla de primera mano?
Cambió absolutamente todo. Tuve la oportunidad de viajar y desarrollar parte de este universo allá, algo que durante mucho tiempo imaginé. Sentía que era un lugar con el que tenía una conexión especial y vivirlo confirmó muchas cosas.
Más allá de lo artístico, fue una experiencia que me ayudó a reencontrarme conmigo misma y a recordar por qué sigo creando.

¿Dirías que ese viaje transformó tu manera de verte a ti misma?
Sí. Me ayudó a tener mucha más claridad sobre quién soy y sobre lo que quiero construir en el futuro. Fue un momento importante de crecimiento personal.
Si alguien pudiera resumir este nuevo álbum en una emoción, ¿cuál te gustaría que fuera?
La libertad. Libertad para sentir, para equivocarse, para mostrarse vulnerable y para aceptar todas las emociones que forman parte de la experiencia humana.
Hoy pareciera que existe una presión constante por aparentar fortaleza. ¿Qué opinas de eso?
Creo que hemos normalizado esconder lo que sentimos. Muchas veces recurrimos a distracciones para evitar enfrentar nuestras emociones. A mí también me pasó.
Con el tiempo entendí que sentir tristeza, llorar o reconocer que algo nos duele no nos hace débiles. Al contrario, nos hace humanos. La sensibilidad es algo que debemos cuidar porque forma parte de nuestra esencia.
¿Qué te gustaría que las personas recordaran después de escuchar este proyecto?
Que no hay nada malo en sentir profundamente. Ojalá las canciones puedan ayudar a alguien a reconciliarse con sus emociones y a tener el valor de mostrarse tal como es, sin miedo a ser juzgado.



