
Las flores como arte y memoria: “Las Manos que Ofrendan” celebra la identidad cultural de México
- Andres

- 22 may
- 2 min de lectura
El pasado 20 de mayo se realizó Las Manos que Ofrendan, una exposición de arte floral contemporáneo que reunió a reconocidas figuras del diseño floral mexicano en una propuesta artística inspirada en las raíces culturales, la memoria colectiva y la riqueza simbólica de México.

La muestra presentó diez instalaciones florales de gran formato creadas por artistas especializados en el arte floral, quienes transformaron las flores en una poderosa herramienta de expresión visual. A través de sus obras, exploraron conceptos como la conexión humana, la naturaleza, la identidad y el acto de ofrendar como una práctica profundamente ligada a la historia y sensibilidad del país.
Entre las piezas más impactantes destacó una monumental escultura floral suspendida, conformada por dos manos sosteniendo un corazón. La obra, realizada en colaboración con el artista plástico mexicano Fernando Frausto Linares, se convirtió en el eje central de la exposición al representar valores como la entrega, la creación y los vínculos que unen a las personas.
Los artistas participantes fueron Haidy Schalch, Carmen Riveros, Luiggi Rosales, Rocío Vidaña, Eduardo Iñiguez, María Elena Gómez, Santiago Velázquez, Nina Terrazo, Mauricio Castañeda, Cecilia Isidoro, Mónica García, Lilian Medina, Marco del Ángel y Macario Amador, quienes aportaron distintas perspectivas creativas para construir una experiencia visual inmersiva y emotiva.

Organizado por el Consejo Mexicano de Arte Floral (COMDAF A.C.), el evento también representó una plataforma para impulsar la profesionalización y el reconocimiento del diseño floral como una disciplina artística contemporánea. La asociación, fundada por Rocío Vidaña, Carmen Riveros, Luiggi Rosales y Haidy Schalch, busca fortalecer la capacitación, difusión y proyección internacional de los artistas florales mexicanos.
Con esta exhibición, COMDAF reafirma su compromiso con la promoción del talento nacional y abre una nueva etapa para el arte floral en México, demostrando que las flores pueden convertirse en un lenguaje capaz de transmitir emociones, historias y reflexiones sobre nuestra identidad cultural.



