
LAGOS convirtió el Auditorio BB en una noche de pop, nostalgia y canciones a todo pulmón
El dúo venezolano LAGOS, integrado por Luis Jiménez y Agustín Zubillaga, regresó a la Ciudad de México con un concierto que combinó pop latino, electrónica, romanticismo y esas historias de desamor que su público ha convertido en parte de su propia vida.

La presentación se realizó el sábado 12 de septiembre en el Auditorio BB como parte de En La Noche Tour, gira con la que los músicos presentan una etapa más nocturna y sofisticada de su propuesta. El recinto lució lleno después de que la fecha fuera anunciada previamente como sold out.
Desde los primeros minutos, LAGOS dejó claro que no se trataba únicamente de interpretar una lista de canciones. El espectáculo fue construido como un recorrido por diferentes momentos de su carrera, acompañado por una producción visual inspirada en la noche y arreglos que reforzaron la presencia de sonidos electrónicos.
Una noche para cantar historias de amor y despedidas
El repertorio reunió canciones recientes y temas que han acompañado el crecimiento internacional del proyecto. Durante el concierto se escucharon éxitos como “Mónaco”, “Tal vez mañana”, “No se acaba hasta que acabe”, “Blanco y negro”, “Tuvimos futuro” y “Julia”.
Aunque varias de estas colaboraciones fueron grabadas originalmente con otros artistas, el público mexicano asumió las voces ausentes y completó cada canción. El resultado fue un coro colectivo que por momentos se impuso sobre la música proveniente del escenario.
Luis y Agustín mantuvieron una interacción constante con sus seguidores y agradecieron el respaldo que México les ha brindado desde los primeros años del proyecto. La respuesta confirmó que su música ya no pertenece exclusivamente al dúo: muchas de sus letras se han convertido en recuerdos personales para quienes las escuchan.
Lasso apareció como invitado especial
Uno de los momentos más celebrados de la noche ocurrió con la aparición de Lasso, quien subió al escenario para reencontrarse con LAGOS frente al público mexicano.
Juntos interpretaron “Ojos marrones”, colaboración que alcanzó reconocimiento internacional y obtuvo el Latin Grammy a Mejor Canción Pop/Rock. La presencia del cantante venezolano provocó gritos y teléfonos levantados entre los asistentes, quienes acompañaron la canción desde la primera frase.
Su participación añadió una dosis especial de emoción, pues reunió en vivo a los artistas detrás de uno de los temas más conocidos de sus respectivas carreras.

“Cuerno” demostró que continúa siendo un himno
Si la aparición de Lasso provocó una de las ovaciones más fuertes, “Cuerno” produjo una de las conexiones más intensas de toda la presentación.
La canción, lanzada originalmente junto a Las Villa, fue interpretada sin la presencia del dúo colombiano. Sin embargo, las voces del público llenaron ese espacio: mujeres de distintas edades cantaron cada frase con una fuerza que transformó el Auditorio BB en un solo coro.
Más que uno de los primeros éxitos de LAGOS, “Cuerno” ha permanecido como una canción de desahogo, ruptura y recuperación. Su impacto quedó demostrado nuevamente cuando el público la cantó pensando, probablemente, en sus propias despedidas y en las personas que alguna vez tuvieron que dejar atrás.

Una nueva etapa sin perder su esencia
En La Noche Tour muestra una evolución en el sonido de LAGOS. Los elementos electrónicos adquirieron mayor presencia durante el espectáculo, pero sin desplazar las melodías y letras sentimentales que definen al proyecto.
El concierto avanzó entre momentos para bailar, canciones de nostalgia y temas que invitaron a cantar con los ojos cerrados. La propuesta visual, las luces y los nuevos arreglos le dieron cohesión a una presentación diseñada específicamente para disfrutarse de noche.
LAGOS consiguió que el Auditorio BB se sintiera al mismo tiempo como una pista de baile y una reunión de personas compartiendo sus historias de amor y desamor.
La presentación del sábado confirmó la estrecha relación del dúo con México y su crecimiento dentro del pop latino. Con un recinto lleno, un invitado inesperado y canciones coreadas de principio a fin, Luis Jiménez y Agustín Zubillaga demostraron que algunas noches terminan, pero su música continúa acompañando al público mucho después de abandonar el escenario.




